martes, 31 de agosto de 2021

PROPUESTA DE RETRATO DEL GENERAL GÓMEZ EN EL JOCKEY CLUB DE VENEZUELA

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, gran aficionado y entusiasta impulsor del hipismo en el país. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

De izquierda a derecha, algunos de los entendidos hípicos: Antonio Jacial, Alberto Winckelman, Pedro Cruz Bajares, Martín Ayala Aguerrevere y Manuel Azpúrua Sosa. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El Presidente del Jockey Club de Venezuela, señor Alberto Winckelman fue terminante en sus declaraciones:

ALBERTO WINCKELMAN

"El General Juan Vicente Gómez terminó e inauguró el Hipódromo de El Paraíso; compró caballos en el exterior, subvencionó carreras; hizo construir un Hipódromo para que hubiera hipismo en Maracay; y fue asiduo asistente de las tardes de carreras. Son méritos que a mi juicio, avalan su inclusión en la Galería de Pioneros".

El doctor Pedro Cruz Bajares, abogado y también veterano de las cuestiones hípicas, es partidario de que el General Juan Vicente Gómez figure entre los 24 pioneros.

PEDRO CRUZ BAJARES

"Como hípico, no hay inconveniente, hizo meritos para ello. Lo demás sería mezquindad. Además su foto encabeza muchas galerías". 

MARTÍN AYALA AGUERREVERE

"El Jockey Club es una institución privada y está en la facultad de colocar, en su Galería de Pioneros del Turf, las fotografías de aquellas personas que contribuyeron al fomento y auge del hipismo. Por esta razón, no debe ser motivo de preocupación para nadie, el hecho de que se incluya al General Gómez en este Salón de la Fama, porque en los asuntos deportivos no tiene cabida la política. No veo ningún obstáculo para que el General Gómez sea incluido en la Galería de Pioneros del Turf que proyecta el Jockey Club". 

También propietario de caballos, por ende, aficionado de primera línea, el Director del Ministerio de Fomento se expresó así: 

RUBÉN GÓMEZ LÓPEZ

"Yo nací un año después de la muerte de Gómez, pero he oído mucho de la afición que sentía por el hipismo. Sí es verdad que colaboró. Debe llevársele a la Galería de Pioneros. No se le puede negar el derecho habiendo dado su aporte al turf".

JUAN VICENTE LADERA

"No solamente tuvo caballos, sino que dio protección económica y favoreció ampliamente el desarrollo del hipismo en Venezuela. Ningún Presidente de la República ha dado un aporte como el suyo. Debe estar su foto en el Jockey Club. Y no solamente allí, sino en los ministerios de Minas, Fomento, Hacienda, Agricultura y Cría y Defensa (fue el organizador del Ejército), en el Banco Agrícola y Pecuario y en el Banco Obrero".

Hoy preparador de caballos, Antonio Jacial vino a Venezuela como jinete en la década del 30, contratado por los hermanos Gómez. Vivió la época y por ello habla con razones sobre lo que a su juicio, sería un acierto:

ANTONIO JACIAL

"Se justifica su inclusión entre los pioneros, porque Juan Vicente Gómez fue un gran hípico. Ayudaba muchísimo. Y no solo él, directamente, sino que por intermedio de sus hijos se lograba en Venezuela la contratación de jinetes y animales que mejoraban el espectáculo y contribuían a la superación de la hípica en todos sus órdenes. El trato suyo, el de Florencio, Juan Vicente (hijo), Gonzalo y José Rosario, hicieron que muchas personas se quedaran en el país, dando su aporte a las carreras de caballos".

El conocido preparador y propietario Manuel Azpúrua Sosa, señaló al respecto:

MANUEL AZPÚRUA SOSA

"No estuve dentro de esa época, pero sí tengo conocimientos de ella por referencias. Por lo que supe de mi padre, Juan Vicente Gómez fue un gran aficionado al hipismo y a los gallos. Sé que asistía a las carreras de caballos y, en el mismo hipódromo, a la gallera".

(Publicado en el Diario "El Universal", el 3 de noviembre de 1965).

Esta gráfica del año 1911, recoge un aspecto de la tribuna presidencial del Hipódromo Nacional de El Paraíso, en la tarde de la fiesta del Centenario de nuestra Independencia. El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, en compañía del Embajador de los Estados Unidos, Señor Knox y de su señora esposa. Las damas aparecen luciendo sus mejores galas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Después de pulsar en un primer intento a distinguidas personalidades identificadas con la hípica nacional, en torno a la inclusión del General Juan Vicente Gómez en el "Hall de la Fama" del "turf" de Venezuela, quedamos con la firme convicción de que en esa exclusiva Galería debe aparecer en primera instancia la fotografía del Ex-Presidente, por su dinámico y desmedido entusiasmo hacia el fomento de la cría caballar y el desarrollo de esas actividades.

Las personas sensatas que observan el movimiento hípico como una cuestión netamente deportiva, al margen de todo sectarismo, se pronunciaron abiertamente por la aceptación de la fotografía del General Juan Vicente Gómez junto a otras destacadas figuras del "turf" nacional. En la Galería de Pioneros. La mayoría, exaltó los méritos del Ex-Presidente, señalándolo como verdadero propulsor de las carreras entre purasangres y advirtiendo, como lo dice el Coronel José María Márquez, "que ha sido el único Presidente de la República que asistió regularmente a las competencias en el Hipódromo".

En el ánimo de quienes hablaron sin compromisos, con la verdad y la justicia por delante, está la seguridad de que la inclusión del General Gómez en el "Hall de la Fama" del hipismo venezolano redundará en beneficio del Deporte de los Reyes, porque con un gesto de esa naturaleza se le explica a la opinión pública que los hombres meritorios pasan a la posteridad.

Personajes de la talla moral del doctor Aquiles Monagas, notable penalista y asociado a la hípica por su condición de Propietario y Criador, exteriorizó su criterio en la forma siguiente: 

AQUILES MONAGAS

"El General Juan Vicente Gómez fue un hípico destacado. Debe estar incluido entre el grupo de pioneros, porque nadie como él contribuyó para el fomento de las carreras de caballos. Si estuviera vivo sería más digno aún que encabezara el "Hall de la Fama", antes que muchos que van al hipódromo hoy en día a medrar a costillas del hipismo. Porque el General Gómez defendió y propendió el desarrollo del hipismo, mientras que existen muchos sedicentes hípicos que se dicen tales y que como ciervos o cortesanos eternos, no protestan ni por esas carreras a media luz, ni por esos impuestos que constituyen una estafa al público, ni por esa programación tan infame, ni por tantas otras cosas que han convertido a nuestro popular hipismo en una sombra de lo que fue. Insisto en que el retrato del General Gómez, debe figurar allí con un marco especial". 

Al frente de la Consultoría Jurídica de una importante empresa bancaria, está el doctor Oswaldo Osorio Canales, quien además de calificado profesor universitario, tiene inquietudes por el hipismo y las manifiesta a cada instante como propietario de equinos purasangres.

Con respecto a la interrogante que nos impulsó a elaborar esta encuesta, dijo: 

OSWALDO OSORIO CANALES

"Consecuentemente, como quiera que el General Juan Vicente Gómez sí aportó elementos básicos en el inicio de la hípica nacional, estoy enteramente de acuerdo con el hecho de que se incluya dentro de los pioneros del "turf" patrio. Se trata de precisar una realidad histórica concerniente a un aspecto concreto de la vida deportiva de un país". 

Breve con la sobriedad que le es característica el doctor Martín Pérez Matos apuntó: 

DOCTOR MARTÍN PÉREZ MATOS

"Es un punto eminentemente hípico y en tal sentido no veo objeción para que el retrato del General Gómez no figure al lado de otros propulsores de la hípica en Venezuela. ¡Fue un gran aficionado al hipismo!". 

El Coronel José María Márquez Iragorry, redondeó una brillante labor en los años 1943-1944, con el Gobierno del General Isaías Medina Angarita, como Presidente del Hipódromo de El Paraíso. 

Por experiencia propia y por lo mucho que vio y comprobó cuando el General Juan Vicente Gómez le tendió la mano a los hípicos, no duda en respaldar la idea de quienes comulgan con incluirlo en la Galería de la Fama. 

Un hombre que laboró 22 años ininterrumpidos a la vera del General Gómez, explica hoy con serenidad que: 

CORONEL JOSÉ MARÍA MÁRQUEZ IRAGORRY

"El General Juan Vicente Gómez fue un pionero del hipismo. Después que el General Joaquín Crespo, inauguró el hipódromo de Las Delicias, en Sabana Grande, fue el General Gómez quien impulsó esas actividades. Fue, además, el único Presidente de la República que se convirtió en asiduo asistente a las jornadas hípicas del Hipódromo de El Paraíso". 

JESÚS CORAO

"Es una tontería olvidar lo que hizo Gómez por el hipismo en Venezuela. Luego de inaugurar el Hipódromo, aportando grandes cantidades, se erigió en el máximo defensor de su desarrollo. No dejo de comprender que hay que reconocerlo. Pecaría de injusto". 

Virgilio Decán, el "Alí Khan" que sobresale como narrador desde el Hipódromo "La Rinconada", es Presidente de la Asociación Venezolana de Periodistas Hípicos y también uno de los más jóvenes y prometedores jurisconsultos de Venezuela, el doctor Decán, dijo al respecto: 

VIRGILIO DECÁN "ALÍ KHAN"

"Considero que la figura del General Gómez, realizó una labor positiva con respecto al hipismo que no puede pasar inadvertida. Ignorarla no es correcto. Estoy de acuerdo con su inclusión en el Hall de la Fama". 

Desde la vecina población de Cúa, donde atendía personalmente cuestiones inherentes a su finca, Henrique Lander Alvarado expresó su opinión por el hilo telefónico. 

HENRIQUE LANDER

"Considero que es un detalle gravísimo, mezclar la política con otra actividad que no sea la política. Por esta razón, al enjuiciar al General Juan Vicente Gómez como hípico, lo hago elogiando su labor y respaldo al movimiento que tiene como objetivo incluirlo en el Salón de la Fama de los Pioneros del "turf".

Un ejemplo: En 1908 sacó las carreras a flote, haciendo cargo del pasivo del Jockey Club, que era quien organizaba y financiaba la hípica. Las carreras iban a desaparecer por deudas muy elevadas que tenía contraídas el Jockey Club. Por eso estimo que si hoy existe ese maravilloso espectáculo se debe a la intervención de Gómez". 

Abogado y propietario de varios ejemplares que cumplen campaña en La Rinconada, el doctor Cornelio Popesco también se pronuncia a favor de la inclusión del General Gómez a la Galería de Pioneros.

Casi textualmente copiamos sus palabras: 

DOCTOR CORNELIO POPESCO

"Estimo que un acierto indiscutible el del Jockey Club, al crear la Galería de Pioneros. Como Asociación Privada que es está en el derecho de reconocer a quienes considere con antecedentes ajustados a la finalidad que persigue.

Luego de haber escuchado de labios de personas honorables, que gozan de bien ganado prestigio por serias y responsables, que el General Gómez colaboró mucho con el hipismo, no titubeo para respaldar su inclusión en el "Hall de la Fama", máxime cuando para elegir a cualquier personaje deben privar sus méritos y ningún otro concepto ajeno a la hípica". 

Los 39 años de permanencia que tiene Luis Plácido Pisarello en Venezuela, sus buenas maneras y ese gran espíritu de colaboración que confirma cada vez que tiene una oportunidad, lo presentan como un connacional más.

Pisarello, que llegó a nuestras costas en 1926 y que ya el año siguiente estaba redactando crónicas hípicas para el diario "La Esfera", es uno de los sobrevivientes de aquella época y con derecho adquirido dice: 

LUIS PLÁCIDO PISARELLO 

"Es de elemental lógica la inclusión del General Gómez en la Galería de los Pioneros del Hipismo. Sus méritos son sobrados. Dispuso de una buena cantidad de dinero para que las carreras se reanudaran después de un receso entre 1927 y 1932". 

Luis Plácido Pisarello un hípico con mucho mundo, reclama para sí la paternidad de la idea de elaborar el Hall de la Fama de los Pioneros del Hipismo en Venezuela. 

Con sus 82 años a cuestas, Don Carlos Márquez Mármol muestra una gran retentiva cuando recuerda que en el Hipódromo de Sabana Grande, en 1895, entonces tenía 12 años, le tumbó el bastón al General Joaquín Crespo, cuando ascendía por las escaleras hacia la tribuna. 

Desde entonces, Don Carlos fue concurrente habitual a las competencias hípicas. 

¿Quién como él para opinar? 

Don Carlos Márquez Mármol, fresca la mente, ágil el pensamiento, no vacila para exteriorizar su criterio: 

DON CARLOS MÁRQUEZ MÁRMOL

"El General Gómez debe recibir idénticos honores a los que se hicieron merecedores otros señores que figurarán allí, en la Galería de Pioneros.

El General Gómez prosiguió la labor de Crespo e incrementó el auge del hipismo. Entusiasmó a sus hijos y ofreció grandes ventajas a los propietarios. Trajo caballos de Europa y Estados Unidos y los daba a los dueños de Caracas con grandes facilidades de pago. En ocasiones los rifaba.

Con la yegua "Tapatapa". ocurrió algo curioso. Nadie la adquirió y quedó como "fría" en el remate. Pero los hijos del General Gómez se la dieron a don Manuel Azpúrua para que la cancelara como mejor pudiera y "Tapatapa" fue una de las mejores que corrieron en el hipódromo de El Paraíso. ¡Llegó a ganar 10 o 12 Clásicos de gran importancia!".

Sobre si debe el General Juan Vicente Gómez encabezar la Galería de Pioneros del Hipismo de Venezuela en el Jockey Club, por principios y conociendo criterios tan amplios como los que acabamos de verter en esta página, el Jockey Club no puede cerrarle sus puertas.

(Publicado en el Diario "El Universal", el 4 de noviembre de 1965).

Para ratificar las aseveraciones que ya son del dominio público y que han respaldado, con unanimidad, la inclusión del retrato del General Juan Vicente Gómez en la Galería de Pioneros del Turf, otras connotadas personalidades e hípicos de reconocida trayectoria, ofrecieron sus interesantes declaraciones en igual sentido.

Argumentos de peso favorecieron la gestión del Benemérito, porque quienes vivieron aquella época están convencidos de que Gómez respaldó económicamente el fomento del hipismo sin interés de ninguna naturaleza y le dio auge en beneficio de la cría caballar, sin que mediara el juego o el compadrazgo.

En aquel entonces, acertó a decir alguien, los premios para los propietarios no se elevaban a más de quinientos o mil bolívares. Gómez, apuntó el informante, no contaba con los medios, con la técnica ni con el capital de que hoy disfruta el Gobierno. Financió las carreras de caballos y hubo ocasiones en que casi impuso a sus Ministros la compra de animales purasangres para animar a los dueños que no tenían relación con su Gobierno.

Lo que afirma Carlos Siso Paván es lo más terminante que puede decir una persona de criterio propio: 

CARLOS SISO PAVÁN

"¡Si no hubiera existido el General Gómez, no habría hipismo en Venezuela!

¿La razón?

El Presidente Cipriano Castro había prohibido las carreras y fue Gómez quien las reanudó, reformando el Hipódromo de El Paraíso, construyendo otro en Maracay y financiando las importaciones de ejemplares de Europa y Estados Unidos.

¿Por qué prohibió Castro las carreras?

Debió ser porque no le agradaban.

Si el Hipódromo hubiera permanecido inactivo hasta la muerte de Gómez en 1935, ¿no es lógico pensar que se hubiera perdido toda la afición al hipismo?

Estoy de acuerdo en que la foto del General Gómez debe figurar en la Galería de Pioneros del Turf en el Jockey Club".   

CARLOS VOGELER RINCONES

"Sin pretender ser de la nueva generación, ni de la vieja, ciñéndome estrictamente a la justicia, el General Gómez tiene méritos para ser considerado un pionero del hipismo.

No deben asumirse actitudes recalcitrantes para regatearle los méritos que cultivó. Gómez fue hípico, es justo que se incluya".  

Ligado al deporte y al hipismo como dirigente de altos kilates, el distinguido médico capitalino Leopoldo Manrique Terrero, dijo: 

LEOPOLDO MANRIQUE TERRERO

"La gestión de los pioneros, debe ser reconocida nacionalmente, sin que para ello medien intereses partidistas. El General Gómez merece ser incluido en la Galería de Pioneros del Turf, porque le dio auge a esas actividades y le inyectó el entusiasmo que hoy se observa entre propietarios y aficionados". 

De una dilatada ascendencia en la hípica, como propietario y criador, don Enrique Soto Rivera señaló que: 

ENRIQUE SOTO RIVERA

"El General Gómez fue uno de los más grandes pioneros del hipismo. Casi obligaba a sus Ministros a adquirir caballos de carreras para que el público observara un buen espectáculo y para que los propietarios copiaran el ejemplo.

Con respecto a la historia del hipódromo de Sabana Grande, la verdadera afición por la hípica arrancó desde El Paraíso en 1932. Y eso se lo debemos a Gómez. Él fue quien le dio el calor necesario. Merece estar en la Galería de Pioneros". 

Como propietario e hípico de reconocida valía, la voz del Dr. Federico Carmona es más que autorizada para que recojamos su opinión, a continuación: 

FEDERICO CARMONA

"Considerando que el hipismo es un deporte, me pronuncio por la inclusión de la fotografía del General Gómez en la Galería de Pioneros del Turf. De todos es conocida su generosa contribución a la hípica venezolana. Le dio apoyo en todas las formas concebibles". 

ARNALDO PACANÍNS

"Si en algo se destacó el General Gómez, fue en el respaldo que imprimió al fomento pecuario. Hizo una acción positiva al brindarle facilidades a los hípicos de su época y asumió la responsabilidad de propiciar el renacimiento de esas actividades. Pienso que Gómez reunió los méritos que se exigen para figurar en la Galería de Pioneros del Turf". 

JOSÉ ANTONIO DÍAZ

"No se puede desconocer, ni olvidar, el mérito que reunió el General Juan Vicente Gómez. Hizo muchísimo por la hípica nacional y sería una ingratitud, por parte de quienes están ligados al "turf", marginarlo en la Galería de los Pioneros.

Su colaboración fue muy amplia, erigiéndose en abanderado del resurgimiento del hipismo en Venezuela". 

(Publicado en el Diario "El Universal", el 5 de noviembre de 1965).

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, disfrutando las carreras en la tribuna del Hipódromo Nacional de "El Paraíso" en Caracas. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Es terminante la opinión favorable a la inclusión del General Juan Vicente Gómez en la Galería de Pioneros del Hipismo que organiza el Jockey Club de Venezuela.

Durante las consultas adelantadas por "El Universal", personas ampliamente vinculadas a las cuestiones del Turf, algunas de ellas por muchos años, ha podido notarse que están de acuerdo en que la figura del General Gómez esté junto a los otros 23 pioneros, porque durante su mandato, contribuyó grandemente, en forma directa y por medio de sus allegados, al desarrollo del "Deporte de los Reyes". En la adquisición de ejemplares, en la protección directa al hipismo, impulsando en forma decisiva el auge de esa actividad en Venezuela.

Hoy incluimos otras opiniones en torno al asunto.

El doctor Gonzalo Quintero Muro, persona de vasta experiencia en cuestiones del turf, como que ha vivido sus diversas épocas, muy de cerca, manifestó: 

DOCTOR GONZALO QUINTERO MURO

"El General Gómez siempre contribuyó a la realización de las carreras y obtuvo ejemplares buenos y costosos de calidad para aquella época: entre ellos recuerdo al caballo "Maracay". Era frecuente ver al General Gómez en las tardes de carreras. El espectáculo era de su agrado, en fin, creo que contribuyó en mucho al mantenimiento del deporte de las carreras de caballos y al estímulo de la afición por el purasangre, como antes lo había hecho el General Joaquín Crespo. 

MANUEL FONSECA

"He conocido lo que hizo el General Gómez por las carreras de caballos, particularmente por intermedio de Florencio y Juan Vicente Gómez Núñez. Su colaboración demuestra que fue pionero del hipismo. Son a mi juicio razones para la inclusión del Ex-Presidente en la Galería de Pioneros que organiza el Jockey Club de Venezuela.

Sí, evidentemente, fue un pionero del hipismo". 

Un hombre que vivió de cerca la afición hípica del General Gómez fue el hoy preparador Luis Monasterios. Al día con el tema en discusión, dijo al periodista: 

LUIS MONASTERIOS

"Mi opinión es favorable. Y no solamente favorable, sino pienso que en la época actual debería existir otro General Gómez. Como jinete que fui muchas veces de sus ejemplares, conozco a fondo la forma decisiva de su aporte. Elogio por ello, la idea de hacer esta encuesta que ha movido al reconocimiento general del Gómez pionero del hipismo. También la ganadería debería dedicarle un recuerdo especial".     

(Publicado en el Diario "El Universal", el 6 de noviembre de 1965). 

OMAR LARES

"El General Juan Vicente Gómez salvó al Jockey Club de la quiebra, creó una Escuela de Jinetes y dio dinero a manos llenas para adquirir caballos y para que no desapareciera el antiguo Hipódromo de El Paraíso".

(Publicado en el Diario "El Universal", el 9 de noviembre de 1965).

 

EL BENEMÉRITO Y EL HIPISMO

"Correo del Pueblo". Actualmente se discute entre el Directorio del Instituto Nacional de Hipódromos y el Jockey Club de Venezuela, si es de justicia y es lógico colocar un retrato del General Juan Vicente Gómez en la Galería de Pioneros del "turf" venezolano. Muchas, y de calificación han sido las opiniones emitidas a favor de la colocación aludida. Porque ella es lógica y justa: porque si se trata de una cuestión social y deportiva, y si el nombrado fue un protector, un alentador y un entusiasta del hipismo, nada puede ser más explicable, y más justificable, que ubicar su efigie en esa colección. La política, el rencor partidista, el espíritu sectario, quedan totalmente fuera del tema.

Gómez no fue solamente un simpatizador de las carreras de caballos, sino que fue, por sobre todo, un hombre de a caballo…Como morador e hijo de la región cordillerana, donde todas las distancias se salvaban entonces a lomo de bestia, y como guerrero que hizo personalmente marchas y contramarchas por la geografía física del país, para Juan Vicente Gómez el caballo fue un instrumento tanto como una necesidad y una delectación. Amaba a los animales tanto como lo preocupaban los hombres.

Negarle ahora un sitio, que de derecho es suyo, en la mencionada hípica galería, resulta injusto. En la vida y en la historia cada hombre conquista un sitio y lo ocupa por su valimiento. Solamente los enanos del espíritu, los castrados de la justicia, pueden negar esto.

EFRAÍN GOITICOA

(Diario "El Universal". "Correo del Pueblo", el 10 de noviembre de 1965).

En el Hipódromo Nacional de "El Paraíso", cuyas tribunas están adornadas, el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, observa las carreras en compañía de su hijo Florencio Gómez Núñez, su sobrino José Rosario Gómez y el Doctor Henrique Toledo Trujillo, el primero que aparece, de izquierda a derecha. Año 1934. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

En un diario local del día 19 de noviembre de 1965 vino un artículo sobre el actualizado problema de si se coloca o no un retrato del fallecido General Juan Vicente Gómez en la Galería de Hípicos del Jockey Club, en el Hipódromo de La Rinconada.

Cuando Juan Vicente Gómez subió al Poder, el país se encontraba totalmente endeudado y en muy poco tiempo esa deuda fue liberada por una administración sana y férrea, durante el periodo de Juan Vicente Gómez se respiró aire de libertad y de bonanza. Durante el largo tiempo que transitó por el Poder floreció la Agricultura y la Cría, se crearon Industrias rústicas, pero que resultaban cónsonas con la época; Venezuela, con sus exiguos presupuestos (no había llegado la era del Petróleo) se daba el lujo de EXPORTAR muchos productos; se construyeron carreteras y por sobre todas las cosas, el pueblo apolítico, el que realmente es mayoría en todas partes, gozaba de tranquilidad.

El General Juan Vicente Gómez merece, por sus dotes y por su ayuda al Hipismo en Venezuela integrar la Galería de Pioneros del Jockey Club, porque no sólo se abocó a modernizar el Hipódromo, con la intención de reabrirlo, sino que importó un lote de caballos de carreras de verdadero pedigreé, los cuales fueron subastados en cantidades que nunca pasaron de los Cuatro Mil Bolívares; así en los últimos cinco años que duró el Hipódromo bajo la Presidencia del señor Roberto Santana, vinieron al país verdaderas notabilidades en raza.

Por esta razón pienso que sí debe ir a esa Galería el retrato del General Juan Vicente Gómez y que los argumentos que se esgriman deben ser también, de caracteres hípicos.

Oscar Rodríguez Amengual.

(Publicado en el Diario "El Mundo", el 23 de noviembre de 1965).


miércoles, 25 de agosto de 2021

COPA HÍPICA "KID CHOCOLATE" 1935

 

Juan Vicente Gómez, hijo, en compañía del Campeón Mundial de Boxeo, el cubano Eligio Sardiñas "Kid Chocolate", en el momento en que éste entregaba al distinguido turfman venezolano la Copa "Kid Chocolate", ganada brillantemente por la yegua "Opaque", perteneciente a su caballeriza. "Opaque" preparada por el señor Juan Vicente Gómez, hijo, ha llegado cinco veces de primera y una de segunda en las únicas seis actuaciones que ha tenido en la presente temporada, prueba palpable del excelente estado en que se encuentra y del magnífico training a que se le somete. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El Premio "Copa Kid Chocolate", se corrió el 13 de enero de 1935, en la cuarta carrera del programa, a las 4:15 p.m., distancia de 1.800 metros. Ofrecida por el Sr. Eligio Sardiñas.

Era una Condicional. Handicap para todo caballo que haya corrido en esta temporada del Grupo "A" o con caballos de este grupo. PESO POR EDAD para todo caballo del Grupo "A" que no haya corrido en esta temporada, y para caballos de grupos inferiores rigiendo para sus pesos las disposiciones ordinarias. Los pesos serán sin descargo alguno por montas. Bs. 3.000 (de los cuales Bs. 600 al segundo, Bs. 300 al tercero y Bs. 150 al cuarto).

Los caballos participantes: "Opaque", con la monta de Juan Parra, 56 Kgs. (Puesto 1); "Toá" (Ex-"Empire Loyalty"), con la monta de Alejandro Fort "Machuquita", 51 Kgs. (Puesto 2); "Marisela", con la monta Del Rosario, 54 Kgs. (Puesto 3); y "Dioma", con la monta de J. E. Rodríguez, 51 Kgs. (Puesto 4).

El resultado de la carrera: "Opaque", con la monta de Juan Parra (1er. Lugar); "Dioma", con la monta de J. E. Rodríguez (2do. Lugar); "Marisela", con la monta Del Rosario (3er. Lugar) y "Toá", con la monta de Alejandro Fort "Machuquita" (4to. Lugar).

El ejemplar "Opaque" con la monta de Juan Parra, después de haber conquistado la Copa "Kid Chocolate". "Opaque" que ha ganado más dinero y más carreras en lo que va de temporada. Esta yegua se ha presentado este año seis veces ganando cinco de ellas y haciendo un segundo, habiendo llevado a su haber Bs. 9.910 y el mencionado trofeo. Año 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Otra gráfica del ejemplar "Opaque" bajo la monta del jockey Juan Parra, después de haber conquistado la Copa "Kid Chocolate", el 13 de enero de 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

KID CHOCOLATE, SIMÓN CHÁVEZ Y... El HIPISMO

Programa Oficial de la gran pelea de boxeo celebrada en el Nuevo Circo de Caracas, el 17 de marzo de 1935, bajo los auspicios del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente Constitucional de la República: Simón Chávez "El Pollo de La Palmita", ídolo y esperanza de la afición venezolana vs Eligio Sardiñas "Kid Chocolate", estrella boxística de primera magnitud. Los otros combates: Ray Lulolo vs Pancho Villa. Cliff Boykin vs José Lagos "Fogonero". Francisco Campos vs Firpo Zuliano ¡Y dos peleas más…! (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Señaló el gran periodista hípico José Rafael Ball en su magnífico libro "El Paraíso...Aquel Hipódromo", lo acontecido:

"Fue en ese mes y año cuando se llevó a efecto el gran combate, pactado a diez asaltos, entre Eligio Sardiñas "Kid Chocolate" y nuestro Simón Chávez, "El Pollo de La Palmita", siendo programado en el Nuevo Circo de Caracas, el día 17 de marzo de 1935 a las 4:30 de la tarde.

Había preocupación en el ambiente hípico. ¿Asistiría público al hipódromo ese domingo? La verdad es que hubo numerosos fanáticos en las tribunas por lo que se pensó que desde "El Paraíso" un buen número de esos aficionados, rematarían esa jornada trasladándose al "Nuevo Circo". Y así hubo de ser. Porque en esos años 30 se disputaban seis carreras y las reuniones concluían a las 5 de la tarde. Además, el combate entre Chávez y "Kid Chocolate" iba a escenificarse ya caída la tarde. Es decir, después de las seis.

Lógico es suponer que esos aficionados ansiosos de ver el boxeo se trasladaron al Nuevo Circo. Unos, con sus propios vehículos, otros menos pudientes, en el tranvía "Puente Hierro" - "El Paraíso" que cubría la ruta por toda la avenida Carabobo (hoy, Páez), y terminaba su travesía en "El Portachuelo". Desde allí, unas seis cuadras, seguían a pie. A todas estas, el 13 de enero de ese año 1935 se había disputado en el Hipódromo de "El Paraíso" la Copa KID CHOCOLATE, ofrecida al propietario del ejemplar ganador por el propio e insigne pugilista cubano.

¿Ganador de esa competencia? 

OPAQUE, con la monta del criollo Juan Parra". 

En cuanto al emocionante combate de boxeo, resultó ganador el venezolano Simón Chávez "El Pollo de La Palmita", derrotando al cubano Eligio Sardiñas "Kid Chocolate" por decisión unánime. En dos ocasiones "Kid Chocolate" estuvo al borde del nocaut debido a la brillante actuación demostrada por el pundonoroso fajador criollo. 

viernes, 6 de agosto de 2021

EL GRAN JINETE ALEJANDRO "MACHUQUITA" FORT EN VENEZUELA

El sensacional jockey puertorriqueño Alejandro Fort "Machuquita", quien se destacó como uno de los mejores jinetes montando en Venezuela los ejemplares de los Gómez. Se observa una de sus victorias con el caballo "El Tuy", propiedad de José Rosario Gómez, sobrino del General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. Año 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Alejandro Fort Machuca, a quien cariñosamente apodaron "Machuquita" por su pequeña estatura, estuvo en Venezuela contratado como jinete, para correr las temporadas de 1932-1933 y 1934-1935. Su entrenador fue el inolvidable Marcos Andino, también boricua como él.

Entre los caballos que montó Alejandro Fort, en Venezuela, tenemos a: "El Tuy", "Mr. Joe", "La Vitola", "Caribe", "Fuenterrabía", "Toá", "Republicano", "Yacumama", "Yruya", "El Visir" y "Bauche", entre otros. 

"Fuenterrabía", pertenecía al Sindicato "Zulia", era un caballo chileno, castaño, de 5 años, su padre era "Tácite" en "Médicis".

El destacado ejemplar "Fuenterrabía", de cinco años, en 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Para la primera quincena del mes de enero de 1935, el formidable jinete puertorriqueño Alejandro Fort, hasta el décimo día de carreras, ocupaba el segundo lugar entre los jinetes ganadores en la clasificación con 11 primeros, 5 segundos, 2 terceros, 2 cuartos y 6 no placé en 26 actuaciones, escoltando al gran jockey venezolano Pedro Emilio Yumar, líder de la estadística con 15 victorias.

A la izquierda: José Rosario Gómez, deportista y entusiasta aficionado y propietario hípico, quien contrató para su caballeriza al afamado jockey Alejandro Fort "Machuquita". A la derecha: Aparece su padre, el General Juan Crisóstomo "Juancho" Gómez, Gobernador del Distrito Federal y Vicepresidente de la República de Venezuela, hermano del Benemérito General Juan Vicente Gómez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).   

Alejandro Fort estuvo al servicio de la caballeriza de don José Rosario Gómez y fue uno de los jockeys extranjeros que mejor rendimiento demostró en nuestra pista del Hipódromo de "El Paraíso" en la ciudad de Caracas, Venezuela.

En aquellos años dorados de nuestro hipismo, entre jockeys y aprendices la lista era de 31.

Marcos Andino, el excelente preparador de caballos de carrera puertorriqueño, de grata recordación en nuestra historia hípica encabezando las estadísticas. Fue también contratado por José Rosario Gómez como entrenador de sus ejemplares. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Marcos Andino, entrenador puertorriqueño a cargo de la caballeriza del señor José Rosario Gómez, quien de 58 veces que han corrido los ejemplares a su cuido ha ganado 13 primeros, 11 segundos, 14 terceros, 4 cuartos y 14 no placé, encabezando la estadística de la actuación de los preparadores durante los diez primeros días de carreras. Los caballos al cuidado de Andino son los que más carreras han ganado en la actual temporada, 1934-1935, pero a pesar de esto ocupa el segundo lugar en materia de rendimiento monetario por correr todos sus caballos en los grupos inferiores durante los primeros días de carreras.

Alejandro Fort, se convirtió en el primer jinete en Puerto Rico en lograr 1,000 victorias. La hazaña la conquistó con "Velie" en el Hipódromo Las Monjas, el 20 de febrero de 1944.

A continuación, compartimos el recuerdo del acucioso historiador hípico José Rafael Ball sobre esta importante figura del hipismo:

ALEJANDRO FORT "MACHUQUITA"

El legendario jockey puertorriqueño Alejandro Fort "Machuquita". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Alejandro Fort, de los más destacados jinetes puertorriqueños de la década de los años 1930´s. ¡Todo un artífice del filete!, vino a Caracas, por segunda vez, en 1934 contratado por la caballeriza de don José Rosario Gómez, hijo del General Juan Crisóstomo "Juancho" Gómez, Gobernador del Distrito Federal y hermano del Presidente de la República, Benemérito Juan Vicente Gómez. Llegó al puerto de La Guaira el día 23 de diciembre, y el 24 ya estaba programado su estreno.

Antes, Fort había debutado en nuestro país, el año 1932, figurando en un total de 25 carreras para ganar 3 y en 2 ocasiones finalizar de segundo. Regresó a San Juan de Puerto Rico sin haber actuado toda la temporada. Vale la pena señalar en estos comentarios que su señor padre, don Juan Fort, vivió en la urbanización El Silencio, en Caracas, y trabajó como corrector de pruebas en los años 1950´s en el diario "El Heraldo", cuando éste era propiedad de don Ricardo Domínguez, "El Chispa", y lo dirigía don Pedro Sotillo.

Ejercía la Jefatura de Deportes el recordado Raúl Ledo y el autor de este libro era el responsable de la sección hípica.

Fort, fue figura de primera línea en el hipódromo de "El Paraíso". Con decirse que ésta, su segunda visita a Caracas, en sus iniciales 14 actuaciones había producido 8 ganadores. Resultó, en esta campaña de 1934, el adversario de mayor poder que tuvo nuestro gran jinete Pedro Emilio Yumar. Nos decía años después (1949), don Alfonso Toledo Castro jefe de las páginas hípicas del también desaparecido diario "La Esfera", de don Ramón David León, que Alejandro Fort siempre fue un jockey completo. Magnífico en "tiros" breves como también en recorridos de aliento. Su postura, agregaría "Cachito" Toledo, lo ubicaba en la lista de los llamados maestros. Sabía mandar y pegar. Era muy inteligente y vivo, y no desperdiciaba un metro en el desarrollo. 

Y recalcaba don Alfonso, en su conversación que más bien parecía una clase de sus alumnos, oía atentamente a José Aponte, aún activo en la profesión, que en su humilde opinión, Alejandro Fort en esos años treinta, sino era el Número 1 de los jockeys borinqueños, seguro que estaba entre los tres primeros.

Concluyendo finalmente:

Era bueno…pero muy bueno.

(Publicado en el libro "El Paraíso Aquel Hipódromo", escrito por José Rafael Ball. Año 1987).

Una interesante y valiosa entrevista al magnífico jockey boricua fue publicada en la revista "Universo Deportivo", durante una de sus visitas a Venezuela en 1981. La compartimos a continuación con los amables lectores:

"MACHUQUITA" FORT CABALLERO DE LA FUSTA

(Por: Jenitor 13).

Don Alejandro "Machuquita" Fort en el recinto de peso del viejo Comandante de Puerto Rico donde por muchos años se desempeñó como Juez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

A los 73 años mantiene la vitalidad y agudeza que le dieron renombre en las pistas latinoamericanas.

Los días pasados, con motivo de celebrarse en Venezuela, el XIII Clásico del Caribe recibimos la visita de Don Alejandro Fort Machuca, uno de los Jockeys más famosos de Puerto Rico en toda su historia hípica. La brillante trayectoria de este universal caballero de la Fusta, se agiganta con la fecundidad de sus anécdotas conseguidas en un cúmulo de experiencias que nos permite retroceder en el tiempo para  conocer hechos de gran relevancia.

"Machuquita", como cariñosamente se le conoce, nació en la Calle El Cristo de San Juan, el 5 de Noviembre de 1906. Por cierto que esta calle es hoy en día una de las más famosas de la Isla. Transversalmente está cruzada por la calle San Francisco, donde está situado el Palacio del Gobernador, quien personalmente recibe a los turistas dos días por semana.

La calle El Cristo tiene un gran significado para los hípicos puertorriqueños, ya que ahí se hicieron las primeras competencias de caballos, con motivo de celebrarse las Fiestas Patronales de San Juan Bautista en el año de 1849.

He aquí pues, el estímulo primario de Don Alejandro, quien nació en una calle hípica por tradición, la cual fomentaría o estimularía luego, cuando desde muy corta edad visitaría con sus amiguitos de la infancia, el Hipódromo de la Parada 20, pero por su corta edad, 9 años, tenía que colarse por la puerta del fondo, donde escondidos, tomaban posiciones para admirar el espectáculo de las carreras. Durante las noches, dando rienda suelta a sus sueños juveniles, se imaginaba en su fantasía que era toda una estrella de este deporte tan difícil. Su almohada, la que utilizaba de corcel, era duramente castigada con una regla que le servía de improvisado foéte y sólo esa carrera era interrumpida, cuando su señora madre, apagando la luz, le obligaba a dormirse. Lejos estaba el chiquillo de imaginar que con el correr del tiempo, se convertiría en uno de los más legendarios jockeys de todos los tiempos, para beneplácito de su bella isla borinqueña.

Don Alejandro "Machuquita" Fort posó para la Historia. Fue el momento culminante cuando le era entregada la placa que lo acreditaba como miembro del "Hall de la Fama de Puerto Rico". (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

"Machuquita" siguió asistiendo al hipódromo y recuerda que a los 12 años, un caballericero que le tomó cariño, le amarraba de la silla de un caballo, mientras le daba vueltas a un picadero. De esta manera, se fue formando la relación entre él y los caballos, a los que ayudaba a limpiar y especialmente en lo que tocaba en la tarea de alimentación.

Poco a poco le fueron dando oportunidades pese a su fragilidad, y así, cuando tenía 19 años, y solo 38 kilos de peso, recibió su matrícula, para debutar en Octubre de 1925, con el ejemplar MALANGO en la Parada 20. Como a los quince días, un propietario que le vio aptitudes, se lo llevó al hipódromo de Ponce, donde no tardó en ganar su primera carrera con OLD GLORY, completando dos triunfos más con PUERTORRIQUEÑA y REYNA MORA, de un total de cinco compromisos esa misma tarde. Al mes, más o menos se marchó al hipódromo principal de Puerto Rico que estaba en San Juan, donde ganó rápidamente con el ejemplar DOLAR. Por cierto que, en este mismo coso, ganaría su primera carrera clásica, la Copa "Gobernador 1928" con el ejemplar MANHATTAN, de grata recordación.

De pequeña estatura, inferior inclusive a la mayoría de sus colegas, jamás logró sobrepasar los 42 kgs. Su frágil figura, contrasta en grado superlativo con su historial de inalcanzables récords. Decimos esto por cuanto cuesta creer que una persona tan endeble físicamente pueda, a velocidades, controlar la fuerza bruta de animales que muchas veces superan los 500 kgs.

No habíamos terminado de darle opinión, cuando recibimos de su parte una contundente respuesta:

Ay bendito,— nos dice muy sonreído. ¡Más vale maña que fuerza!

Ustedes, los venezolanos, tuvieron un hombre menudo de estatura, que con sagacidad e inteligencia, dominó la fuerza de cinco naciones, dándoles libertad: SIMON BOLIVAR.

Más vale maña que fuerza,—repitió.

¡Nada menos cierto! Esa respuesta dará una idea clara al lector, de la capacidad mental de "Machuquita", cuando hoy con 73 años de edad. Esto nos hace inferir, que sus récords no son producto de casualidad ya que aparte de la física natural, todo jockey debe tener inteligencia y velocidad mental para decidir en carrera, ya que micro de fracciones de segundos son suficientes para ganar o perder una carrera. No siempre gana el ejemplar más apto o de mejor calidad corredora, ya que un alto porcentaje de los triunfos dependen de la experiencia y habilidad del que va arriba.

"Machuquita" posa muy sonriente al lado de un grupo de admiradores durante los traqueos en el Hipódromo de La Rinconada en Caracas, Venezuela. Aparecen en la foto: el entrenador de "Mr. Dominó" R. Rodríguez D., Don Luis Monasterios, Gustavo Antéliz, Jesús Rodríguez y Carlitos Pérez. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Los récords que Don Alejandro dejó para la posteridad, hablan por sí de su fantástica trayectoria. Desde el año de 1939 ostenta el récord de más carreras ganadas en una temporada con 170 triunfos. Igualmente el de carreras en un mes con 26, de un total de 54 compromisos (casi 50%) con 15 segundos, 10 terceros, 1 cuarto y 1 no pizarra. Nadie, puede pasar por alto, lo que considera un récord mundial, como es haber obtenido 9 triunfos seguidos en igual número de compromisos. Esto en el hipódromo de Mirapalmeras en Ias reuniones del 12 y del 15 de Junio de 1938.

Y por si fuera poco, este caballero de la Fusta tiene otro récord mundial, al ganar 77 carreras con un mismo ejemplar: ATREVIDO, que llegó a ganar un total de 101 carreras y era propiedad de Don Pepe Méndez Rivera, un hípico del que "Machuquita" guarda excelentes recuerdos. Ojalá las autoridades hípicas y gubernamentales hicieran un reconocimiento de este ejemplar y a su jockey habitual, esculpiendo un bronce, para que la presente y futuras generaciones puedan admirar y recordar la hazaña de este binomio, la cual creemos única en los anales del hipismo.

"Universo Deportivo", a través de sus páginas siembra la semilla, ellos decidirán…si les conviene regalara!

Ah! se nos olvidaba otro récord, consideramos increíble, como todas las cosas de "Machuquita". En la temporada de 1939, condujo 422 ejemplares en competencia, dejando de figurar sólo 23 veces en el marcador.

Lo único criticable de este gran señor, es el hecho de que en su época no dejara comer a sus colegas, que debían conformarse con los puestos secundarios; pero no obstante, jamás dejaron de admirarle y respetarle, ya que era ejemplo de profesionalidad. "Machuquita" era todo un maestro que corrió 32 años, estando 26 de ellos entre los 10 mejores y ganando muchas estadísticas. Pero sobre todas las cosas, fue un caballero a toda prueba y ejemplo de juventudes.

Tres grandes maestros de la fusta: Alejandro Fort "Machuquita", Don Luis Monasterios y Raúl Bustamante "Mano e´ Tigre", quien fuera posteriormente Comisario en el Instituto Nacional de Hipódromos. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Por justa petición de muchos de sus admiradores, entre quienes se contó al Lic. Juan Tomás Pañagaricano, D. ALEJANDRO FORT, fue elegido por unanimidad miembro del Salón de la Fama de Puerto Rico el domingo 7 de octubre de 1973. Debemos destacar que su incorporación fue posible gracias a la oportuna colaboración del investigador hípico Don Miguel Clemente Cruz, decano de los periodistas hípicos de Puerto Rico, quién logró presentar las pruebas estadísticas requeridas por el jurado. Gracias a ello, su nombre estará imperecederamente al lado de otras grandes figuras deportivas, entre ellos el recordado astro del baseball ROBERTO CLEMENTE.

Son miles de anécdotas de este sencillo personaje. Destacamos la presente, ya que permite al lector formarse una idea de sus travesuras. En una oportunidad le tocaba conducir un caballo que no conocía y el entrenador, que tenía fama de tener mal genio y ser muy meticuloso, le dio las siguientes instrucciones:

Fort, usted no conoce este ejemplar, pero si sigue al pie de la letra mis instrucciones, le garantizo que ganará la carrera.—

Llévelo lentamente al aparato de salida, en la largada le da dos gritos y tres palos, en los novecientos lo carga, le chupa el diente en los ochocientos, le da aire en los seiscientos y manda de a todo en los cuatrocientos para ganar fácilmente.

Ay bendito,— contestó "Machuquita",— ¡si es así de fáciI!

¡Espéreme no más!

Total, para no cansarlos, se dio la carrera en referencia y el caballo de nuestro héroe no entró en pizarra, lo que disgustó al entrenador, que le criticó duramente el no haber acatado sus instrucciones. "Machuquita" sin inmutarse, contestó:

Señor, ¡usted tiene el animal más inteligente del mundo!

En la partida le di dos gritos, pero cuando quise pegarle los tres palos, volteó y me dijo: —Dos para mí y uno para la G. P. de la M. que te mandó! —Quise cargarlo en los ochocientos, pero me resultó muy pesado, traté de chuparle el diente pero tenía el cuello muy largo, busqué echarle el aire, pero no encontré ninguna bomba abierta, total, cuando quise arriar, otros colegas se adelantaron. ¡Qué pena!

Ni que decir que el entrenador casi le voltea una trompada y jamás le dio una nueva oportunidad, que, en resumidas cuentas, nunca le hizo falta.

Alejandro "Machuquita" Fort frente a la "Villa Olímpica" del Instituto Nacional de Hipódromos (I.N.H.), en Caracas, Venezuela. A su lado don Luis Monasterios, "El Monstruo" Gustavo Ávila, el locutor Héctor Alonso y los entrenadores J. Rivera, de Puerto Rico y José "Yeyo" Núñez, de Venezuela. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Don Alejandro, aparte de Puerto Rico, corrió en U.S.A. y Venezuela. Muchos aficionados a las carreras, se dieron cita en el Puerto de La Guaira, para darle un caluroso recibimiento, cuando bajó del barco de bandera venezolana, ”El Falcón". Corría para entonces el año de 1933, y "Machuquita" fue contratado para correr los caballos de los Gómez, en la temporada que se inauguraría el 19 de Diciembre.

Junto con él, vendrían, además de otros colegas, los boxeadores Kid Chocolate, Sixto Escobar, Pet Nerbo y Pedro Montañez el torito de Cayey. Por cierto que en ese mismo barco llegó Juan Franco "Bejuco" quién sería uno de los impulsadores de la Escuela de Jinetes, dándole la idea al General Juan Vicente Gómez.

En El Paraíso, alternaría con sus paisanos Eutaquio Colón, Benítez Mazo, Domingo Ramos, Juan Antonio Cordero Jr., Pedro Cruz Estrada, Sánchez Guaresma y otros que se escapan momentáneamente a su recuerdo. Entre las personas que conoció en Venezuela en aquella época, recuerda a Don Celestino Martínez, Nicolás de Las Casas, Rafael Guerra a quien llama Monguely, José Rosario Gómez y de manera muy especial a D. Henrique Toledo Trujillo —todos caballerosos "Turfman "— dice.

El año de 1934, regresó a nuestro país, donde había dejado muy buenos amigos, para ganar brillantemente el Clásico "Presidente de la Junta Directiva del Hipódromo Nacional", con el caballo FUENTERRABÍA, propiedad de Don José Rosario Gómez. El trofeo fue entregado por el General López Contreras.

Por cierto que en esta época, "Machuquita" confiesa, que se corría más por la satisfacción de ganar que por el monto del premio, que muchas veces era repartido por el propietario, entre el jockey, entrenador y caballericero. Había mucha mística, gran amor por los caballos.  

Eran tiempos diferentes— nos dice cómodamente instalado en la residencia de su amigo Monasterios, quién a veces le interrumpe, para hacerle alguna aclaratoria o simplemente recordarle un pasaje que vivieron juntos. Aprovechamos también para hacerle una pregunta obligada referente a los accidentes que forzosamente sufre todo jockey en su carrera.

Don Alejandro, ¿recuerda usted rodadas peligrosas?

Si tomo en cuenta, la cantidad de años que estuve conduciendo, diría que muy pocas, pero recuerdo una de manera especial, la que tuve con una yegua llamada LAURA S.-

¡Me salvé de chiripas! Casi tenía firmado el contrato con San Pedro para correrle los pencos en el hipódromo de Las Nubes.

Estuve casi un mes inconsciente, y los médicos que me atendieron dijeron, que de salvarme, quedaría loco o ciego. Pero ya ves, locos quedaron ellos, cuando en final de fotografía logré ganarle a la Pelona.

 También es inolvidable para mí, un curioso caso, el cual creo único en los anales del hipismo. Yo venía ganando una prueba con la yegua SIRENA por más de siete cuerpos, cuando su caballericero (groom) en un arranque de euforia, tiró la jáquima hacia arriba, con tan mala suerte, que la yegua se tiró violentamente hacia adentro, tirándome contra la baranda. Lo único que recuerdo es que por instinto no solté las bridas, y con el impacto volví de nuevo sobre mi cabalgadura, para seguir mandando y lograr ganar dramáticamente. Ni que decir, que el público se tiró a la pista a recibirme por lo que consideró...un milagro. Al día siguiente la prensa deportiva destacaría de manera especial mi improvisada acrobacia.

Dos grandes jockeys de diferentes épocas. Alejandro "Machuquita" Fort y Gustavo Ávila, ambos miembros del "Hall de la Fama del Hipismo" de sus respectivos países. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Señalando a Monasterios, "Machuquita" nos dice:

Muy pocas personas saben que Luis figura en el Libro de Oro del Boxeo puertorriqueño!

ÉI compartía en San Juan la doble actividad de jockey y boxeador. En primera fila presencié su debut, que marcó el inicio del boxeo en Puerto Rico.

Pocos con un boxeo tan elegante y depurado como él.

Lástima que Doña Juana, su madre, se enteró y le dio una soberana paliza, que lo retiró de esta actividad.

Mientras "Machuquita" ensalza las cualidades boxísticas de su amigo, notamos que luce con orgullo una enorme sortija con una palmera, que contrasta con su menuda mano. Sus inquietantes ojos azules, notaron nuestra curiosidad y sin esperar pregunta, nos dice satisfecho:

¡Es única en su especie!-

¡Es el símbolo de mi partido la Palma!-

Inmediatamente saca un recorte de prensa de su cartera, fechado en el año 1968. Pertenece al prestigioso diario "El Mundo" de San Juan de Puerto Rico, donde se destaca una promesa que este hiciera si ese año ganaba su partido, como en efecto sucedió. La promesa consistía en recorrer caminando la distancia que separa de San Juan a Ponce, por lo que "Machuquita" en compañía de una caravana de vehículos recorrió la distancia de 78 millas en 59 horas y media. Entre aplausos salió desde su casa en el Barrio Obrero, para entrar muy agotado al itinerario previsto, donde le esperaban un grupo de personalidades, entre quienes se encontraban el Gobernador Luis A. Ferré y otros destacados dirigentes como: Juan Antonio Palerm, Frank Boxó, Tomás Torres Muñoz, Germán Jorge, Ena Gorlín y otros.

Fueron tiempos inolvidables para mí. Al igual que las estadías que pasé en estas tierras de Bolívar. ¡Qué tiempos aquellos!

Una llamada telefónica interrumpe nuestra conversación, era la notificación de una línea aérea de que no había cupo para que Don Alejandro regresara a San Juan, motivado al exceso de pasajeros por los días navideños. Sin embargo, Don Luis Monasterios toma una decisión: bajar de todas formas al terminal de pasajeros. Promete a su amigo que de alguna forma conseguirá embarcarlo, ya que cuenta con muchos amigos en la Aduana Aérea. Más de una hora estuvimos entre la cantidad de personas que estaban en lista de espera. Al fin se presentó Monasterios muy contento. Había conseguido su objetivo!

——Te dije que te irás y lo logré!

Como eres tan menudo y siempre tienes una sonrisa de oreja a oreja, no me fue muy difícil conseguirte puesto.

Te irás en las piernas de un amigo que te hará pasar por muñeco de ventrílocuo.

Risas a granel. Por fin perdió una "Machuquita". Esa inesperada salida de Monasterios había borrado la fatiga de la espera. Disfrutó de veras el chiste. A los pocos minutos saldría para su bella isla, no sin antes invitarnos a su casa en San Juan.

He aquí pues, en resumen, parte del acontecer de este sencillo personaje, ejemplo de constancia y dedicación, que ha sabido brillar con luz propia pasando a la Historia Universal del Hipismo, para orgullo de todos sus compatriotas.

UNIVERSO DEPORTIVO dedica estas páginas con un merecido reconocimiento a su grandeza como deportista y como persona. Para él, estas sencillas palabras que reflejan el sentimiento de amistad y admiración que despierta su presencia en Venezuela.

Pequeño de tamaño…

GRANDE DE CORAZÓN.

(Publicado en la Revista "Universo Deportivo", el 20 de marzo de 1981).