miércoles, 8 de febrero de 2023

APASIONADOS TURFISTAS EN LOS TEQUES 1927

Deferencia amistosa de Alcides Ayala.

Vista de las caballerizas del General José Vicente Gómez, entusiasta y gran aficionado hípico como su padre, el Benemérito General en Jefe Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela. (Foto: Alcides Ayala).

Nuestro excelente amigo el Coronel Alcides Ayala y Lairet, enérgico clubman, entusiasta deportista, nos ha traído amablemente estas fotografías de reciente data y de su selecta cosecha.

Ayalita hizo una minuciosa visita, lleno de experiencia y seriedad, a las valiosas caballerizas del señor General José Vicente Gómez, Vicepresidente de la República e Inspector General del Ejército, en Los Teques. Fue acompañado de las gentiles señoritas Isabel Winckelmann de Legórburu, Berta Hellmund Winckelmann y Luisita Ayala.

Las señoritas Isabel Winckelmann de Legórburu, Berta Hellmund Winckelmann y Luisita Ayala, disfrutando con los hermosos ejemplares. (Foto: Alcides Ayala).

En las caballerizas del joven General José Vicente Gómez, viven días regalados los purasangre: "Cónsul", "Tocorón", Isabella", "Princess Theresa", "Cabourg", "Nenita", "Sincere", "Coronis", "Colvert" y "Tirana". Estos caballos han ganado más de un rotundo triunfo en la pista de nuestro Hipódromo Nacional y algunos de ellos han vencido en afamados concursos hípicos del exterior. Creemos de actualidad estas fotos, vista la vecindad de la temporada de carreras, que será inaugurada el próximo 19 de diciembre de 1927, con gran pompa, en el muy mejorado Hipódromo de El Paraíso de Caracas.

Las invitadas posan con un precioso caballo purasangre y un potrillo. (Foto: Alcides Ayala).

Las señoritas Isabel Winckelmann de Legórburu, Berta Hellmund Winckelmann y Luisita Ayala, en las caballerizas del General José Vicente Gómez en Los Teques. (Fotos: Alcides Ayala).

(Publicado en la Revista "Élite", el 26 de noviembre de 1927).

  

domingo, 29 de enero de 2023

LA PRÓXIMA TEMPORADA HĺPICA EN VENEZUELA 1925

El Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, disfrutando las carreras de caballos, comparte una amena tertulia con los aficionados hípicos que le escuchan con atención. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Caracas, 22 de octubre de 1925.

Intenso regocijo ha causado en nuestra capital la grata nueva de la próxima temporada hípica. Para los caraqueños, las carreras es algo familiar y necesario. El noble deporte del hipismo cuenta entre nosotros con verdaderos entusiastas y lindas fanáticas que, cosa singular, prefieren las alegres tardes de nuestro hipódromo a las dominicales vespertinas.

La noticia de que este año, como los anteriores, también tendremos carreras en El Paraíso, ha provocado un hondo revuelo, y ya son muchos los entusiastas que hacen cálculos acerca de los futuros campeones de la pista.

Seguramente "Cónsul", el famoso crack de las caballerizas de los Gómez, que condujo prestigiosamente los colores nacionales en la gran carrera cuando el Centenario de Ayacucho, en Lima, refrendará sus viejos triunfos, como también "Carabobo" el cual, hace unos meses logró un sonado triunfo en Puerto Rico.

También "Alcázar II", aquel famoso purasangre, rival de nuestros mejores ejemplares, vendrá a robustecer la temporada. Inútil es decir que, entre nosotros, se encuentran todavía muchos buenos caballos purasangre y cruzados con los cuales se puede efectuar una prestigiosa temporada; pero, según parece, algo mejor nos espera para dentro de poco. De las Antillas y de Europa vendrán nuevos ejemplares que, harán más reñidas y sensacionales las competencias hípicas. Todo ha sido previsto para el mejor brillo y esplendor de la temporada.

El señor General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, con el noble propósito de estimular la temporada hípica, la cual tiene necesariamente que redundar en pro del desarrollo de nuestra patria de la raza caballar, ha decretado la erogación de ciento cincuenta mil bolívares, para que se supla a todo lo necesario de la temporada.

Así, pues, nos encontramos al margen de una de las más interesantes y hermosas temporadas hípicas, lo cual ha sido motivo de intenso júbilo tanto en nuestros círculos deportivos como sociales, pues, como anteriormente lo anotamos, las tardes de carreras en nuestro Hipódromo de El Paraíso, se han visto siempre prestigiadas por el favor de nuestro mundo femenino.

Pedro Luka.

(Publicado en la Revista "Billiken", el  24 de octubre de 1925).